Opinió

Olga Puertas: La ciudadana protestante

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

El turista desconocido que entre a Sant Boi por primera vez es muy posible que se vuelva rápido a coger el tren. ¡Ojalá se acaben los brindis al sol y abordemos temas de verdadero interés local! Que a eso le llaman municipalismo.

Olga Puertas: La millonada

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

El malgasto en una ciudad de rentas bajas es una ofensa y un prejuicio para tantos que viven con precariedad y presupuestos ajustados. Y es lo que sobra en 37 años de PSC: los trucos en el presupuesto en un lugar donde se mira hasta el céntimo por la gran crisis y los anunciados ajustes.

Olga Puertas: La base

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

Ha habido torpes mediadores o enredadores, mejor, sin conseguir el objetivo que el cuartel urbano se vaya a un polígono industrial, donde su actividad será más fácil de realizar, dado el carácter logístico-militar de su misión.

Miquel Salip: ‘Eppur si muove’

Per això, quan penseu que tot s’encalla, quan tingueu dubtes sobre si el Parlament o el Govern estan fent la seva tasca per acostar-nos a la independència, penseu en Galileu i en que, encara que ens diguin que no ens en sortirem, malgrat sembli que tot està massa quiet: Tanmateix, es mou.

Olga Puertas: Mapa ciudadano

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

Hay Ayuntamientos como Sant Feliu que pagan menos por el suministro que Sant Boi, el Prat tiene un servicio propio con el agua muy barata; hace años el edil sr. Saavedra trató de mejorar el contrato y no se le apoyó.

Olga Puertas: Nuestra tierra

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

Mucha retórica medio ambiental y camisetas verdes en fechas señaladas, y ahí queda todo. Están bien los huertos comunitarios y el aprovechamiento de yermos y tierras públicas para parados, pero seguimos con el Canal de 1855 y sus compuertas que riegan por inundación.