Me gusta ver la política como la solución civilizada para resolver los problemas de la comunidad y la ciudadanía, y no como el problema para conseguir réditos partidistas cortoplacistas.
Cuando una parte de la sociedad percibe que toda la política es igual y que todos los políticos son iguales, están reafirmando unos ideales políticos que tiene que ver con la autocracia, el poder del más poderoso, del más fuerte, o en todo caso, una oligarquía, una minoría tecnócrata que nos dirige.
La democracia no es un estado final, cada día hay que trabajarla, mejorarla y defenderla. La democracia no es solo un sistema de gobierno, es también una actitud ciudadana con valores cívicos para relacionarnos, fomentar el respeto, tolerancia, y aceptar las decisiones colectivas por encima de las individuales. Por contra, la no-política es la ley del más fuerte. La buena política es la que se desarrolla en Democracia y tiene como adversarios a la desafección, el desinterés, la intolerancia, la violencia, la polarización y confrontación violenta por ideales perdiendo los valores democráticos.
Con el ruido mediático de unas elecciones, no perdamos de vista la esencia de lo que nos une, y quien lo defiende. Ahora toca superar una década de confrontación y falta de respeto entre unos y otros, de violencia innecesaria y totalmente reprobable, que genera y fomenta la cultura del odio de unos a otros por razones ideológicas. Esto es a lo largo de la historia, la base para conflictos civiles mucho mayores. Ante esto, tenemos que decir: ¡basta ya!
Es momento de empezar a construir un futuro esperanzador después de una década que nos ha hecho retroceder en derechos, servicios públicos y calidad de vida. Tenemos un futuro esperanzador, con políticas de reactivación que nos vienen de Europa y España, no podemos dejar pasar la oportunidad de trabajar para dejar a los que nos sucedan una mejor sociedad.
Que el 14F no se quede ningún voto en casa, votar es y será seguro. El 14 será una nueva fiesta de la democracia, defendámosla y que no nos la quiten, es la única garantía de progreso.
José Ángel Carcelén és primer secretari del PSC Sant Boi de Llobregat