Olga Puertas: La base

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

Años ha, en 1948 se creó la base militar automovilística de Sant Boi. Era en tiempos de recluta obligatoria un buen destino. Se aprendía o se ejercía un oficio: el de mecánico de vehículos y la proximidad de los bailongos de los Ateneos, atenuaba las nostalgias de casa. De esta época poco queda, tal vez, la recientemente premiada barbería “El cuartel”, donde los soldados se rapaban conforme las normas. Había “voluntarios” locales que se “enchufaban” en la base y simultaneaban las tareas propias y militares. También en desfiles y procesiones era fácil ver a militares.

Entre el Ayuntamiento y el Cuartel había una relación cordial y supeditada. Desde 1979, con los cambios habidos, se facilitó la recuperación de la Muntanyeta, -un campo de maniobras y de tiro-, donde no era difícil encontrar restos de los ejercicios, que se efectuaban muy cercanos a la población. El nuevo tiempo político y lo inadecuado del lugar, hicieron fácil la cesión.

Hoy tenemos allí, un parque e instalaciones culturales. El 23-F aportó a la base militar la breve y triste fama de que existieron vehículos militares dispuestos a sumarse a la fracasada intentona, según G. Cardona y otros.

Tiempo después, se cedió un conjunto de viviendas militares a sus ocupantes, dejándolo eso sí, con graves deficiencias. Las viviendas militares no están conectadas a la red de alcantarillado, sino a una fosa séptica. Éste y otros asuntos pendientes son motivo de una irresuelta pugna entre Defensa y el Ayuntamiento de Sant Boi. Y ahí nos apunta el gran asunto: el recuperar 100.641 metros cuadrados de superficie cuartelera urbana que son junto a la subestación eléctrica dos graves anomalías urbanísticas.

Los alcaldes socialistas santboianos (en 37 años) han firmado “protocolos de intenciones” con diversos ministros socialistas para trasladar la base militar, ya con la actividad reducida en relación al pasado, a la zona industrial. Sin éxito hasta hoy. Las razones, espesas y simples: la crisis, la falta de dinero… Sin embargo, en otras localidades, si se han activado desocupaciones con relativa brevedad: Barcelona, L’Hospitalet, Berga…

Ha habido torpes mediadores, o enredadores mejor, sin conseguir el objetivo que el cuartel urbano se vaya a un polígono industrial, donde su actividad será más fácil de realizar, dado el carácter logístico-militar de su misión.

Por ello el ciudadano medio, no entiende esta continua “reclamación” sin mínimos progresos reales y menos aún que se firmen huecos protocolos de intenciones, cuando la ciudad necesita viviendas y superficies ajardinadas que permitan la unión de sus barriadas, -Camps Blancs y Vinyets-, hoy separadas por una instalación militar de gran superficie y escasa relación con la población civil. Se impone un estilo más eficaz para lograr el traslado de la base militar a territorio extraurbano. El diseño de las ciudades, se cuida con el seguimiento de sus “reservas de suelo” en lo que Sant Boi desafina desde hace tiempo: Parc Agrari, Hiper, PDU Oasis… y el cuartel también, desde hace años.

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