La Reina invisible

Olga Puertas // Arxiu

El pasado 23 de noviembre por la mañana, la Reina Letizia, visitaba nuestras instalaciones psiquiátricas del Parc Sanitario -sin ser una visita de incógnito, lo parecía-, a no ser por los más de 300 policías armados con metralletas, que acordonaban la ruta y recinto, mientras un ruidoso helicóptero sobrevolaba, el lugar.

Letizia Ortiz Rocasolano, 50 años, es periodista y fue famosa presentadora de TVE y CNN, durante años; procede de una familia asturiana, republicana y sindicalista, su misma madre enfermera ha sido liberada de CC.OO, y esta divorciada como la misma Letizia lo estuvo de su profesor. Y su vida familiar se desarrolló en Rivas- Vaciamadrid, en la vivienda de una cooperativa, radicada en una ciudad a 15  km de Madrid, con alcaldía comunista y que forma parte del llamado “cinturón rojo” de Madrid. La ciudad pasó de 500 habitantes a 92.000 habitantes siendo la ciudad  europea con un desarrollo demográfico más rápido. Nos daremos cuenta que la ciudad de Letizia, tiene muchas características similares a Sant Boi. No es extrañar que la misma Alcaldesa, no supiera darle en un Pleno posterior, el tratamiento adecuado o que durante la visita un grupo de enfermos coreaba su nombre de pila, sin más.

Al programar su visita con poca antelación, el servicio de Protocolo impuso unas condiciones muy estrictas, que no admitían discusión y siempre por delante la seguridad y la limitación de su exposición pública a las masas y por supuesto el mínimo posible de declaraciones y conferencias de prensa.

Al comentarlo con gente de clara orientación republicana, también les extraña, porque ella por lo antescrito, les resulta la figura más próxima de la familia real.

También su hermana menor, se suicidó y ello la afectó, como suele ocurrir en las familias donde ocurre esta desgracia. Es bien sabido que Sant Boi sin estar en la vanguardia absoluta (1854), en salud mental, se esfuerza en no quedar como un centro de agudos y sub agudos, sino ampliar su espectro de atención médica.

La nueva escuela de enfermería psiquiátrica, que solicité durante años en los Plenos, va en el buen camino.

La visita Real, fue por el interior de las instalaciones y en la sala de actos, los padres de ingresados, la pudieron ver, aplaudirla y poco más. Hubo un sobrio almuerzo y fue obsequiada con la sempiterna caja de alcachofas, que ella aceptó sin aspavientos. Unas horas después marchó con el mismo despliegue de seguridad.

Un gran error, qué diría la Nobel Ernaux, que no renuncia a sus orígenes  nunca; por no ganarse el fervor popular en una ciudad tan parecida a la suya, de izquierdas. Creo que al ser la 1ª visita Real a la ciudad, -en toda su historia registrada-, quedará apenas una anécdota sin la categoría que la ocasión merecía, porque nuestra ciudad sigue siendo “invisible” y el seguir siéndolo es mala cosa. El Protocolo municipal, debe aspirar a que Sant Boi se “venda mejor”, con una eficaz narrativa, para que los visitantes ilustres, y en especial cuando no tienen prejuicios sobre la locura, como es el caso de la Reina Letizia; una Reina plebeya que debería asegurar el trono a su hija Leonor, acercándose al pueblo y no temiendo las reacciones hostiles de algunos. Esto me lleva a resaltar la útil colaboración pública- privada, que inspira el Parc Sanitari y a otras Fundaciones locales, – la Gasol y la Marianao- las importantes. Pero se deben crear muchas más, al socaire del ministro Iceta, que cree en ello. Acaba con éxito el Torneo de ajedrez en Masalleras.¿ Qué tal ofrecer a S. Boi para los premios Príncipe de Girona, dado el boicot de locales, para entregar sus premios anuales? Ahí queda, la oferta.

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