Olga Puertas (Ciudadanos): «Sant Boi es una ciudad que tiene puntas de despilfarro»

 

Olga Puertas, que fue concejal del PP entre 2011 y 2014, ahora es la candidata de Ciudadanos a la alcaldía. Puertas propone suprimir todas las empresas municipales y disminuir los gastos que considera “superfluos”. La candidata se muestra abierta al diálogo y al ser preguntada sobre pactos insta a esperar a los resultados electorales.

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

Olga Puertas, candidata a la alcaldía de Ciudadanos, a las puertas de Can Massallera // Elisenda Colell

Edad: 65

Estado civil: Casada

Vive en Sant Boi desde hace 35 años

Barrio donde vive: Centre

Está jubilada

Se acostumbra a mover en transporte público

Estudió Económicas, Derecho y un máster en auditoría pública

Cuando era pequeña, de mayor quería ser: Siempre me gustó la economía

Hace política desde 2011, cuando entró como independiente en la candidatura del PP

Entró en política porque hay que arreglar un montón de cosas

¿Se considera creyente? No soy creyente, pero soy muy respetuosa con los creyentes

Un defecto: La terquedad

Una virtud: La empatía

Rincón favorito de Sant Boi: El parque de la Muntanyeta

Si tiene que quedar con alguien en Sant Boi lo hace en la plaza de Catalunya

Pertenece a alguna entidad local? No

Un lugar para escaparse fuera de Sant Boi: Barcelona

Aficiones: La música, la lectura y los viajes

Un libro: Las novelas de Sherlock Holmes, de Arthur Conan Doyle

Una película: “La gran belleza”

Un programa o serie de televisión: No veo la tele

Una canción: El Estudio número 8, de Alexander Scriabin

Un deporte: No me gustan los deportes, cuando tengo que hacer ejercicio lo que realmente me ha gustado es bailar

Una comida: El arroz negro

Un país: Francia

Un viaje que recuerde especialmente: Uno que hice a Birmania

Una foto que tendría en el despacho de alcaldía: Una de mi familia

Dice Ciudadanos que “Sant Boi pide cambio”. ¿Qué hay que cambiar?

Llevamos 36 años de un mismo partido en el poder, evidentemente con un cambio de personas a lo largo de los años. Pero cuando un grupo está demasiado tiempo en el poder se producen una serie de inercias. Es decir, el grupo en cuestión no busca el cambio porque si las cosas ya funcionan, para qué las van a cambiar. Entonces es cuando uno se cierra a cualquier novedad. Este es uno de los motivos para cambiar. Y luego hay una serie de cuestiones de cómo llevan el consistorio que no estamos de acuerdo.

¿Qué es lo que no les gusta?

Lo primero es que Sant Boi es una ciudad cara en impuestos. Somos más caros que los municipios limítrofes. Y es una ciudad que gasta y que tiene puntas de despilfarro, y hay que ser muy respetuoso con los gastos porque estamos gastando el dinero del contribuyente.

¿En qué considera que se despilfarra?

A veces se piensa: “Esto lo paga la administración”. Eso es una mentira. La administración recoge unos ingresos y luego los administra en los gastos, pero no es ella la poseedora de los ingresos. Y en esto veo que se podría hacer una labor. ¿Cómo? Disminuyendo los impuestos y, como contrapartida, disminuyendo gastos superfluos como la publicidad o las subvenciones no justificadas.

Usted se presentó en las listas del PP y fue concejal. ¿Cuándo se dio cuenta de que no podía seguir en el grupo municipal popular?

En 2011 yo entré en la candidatura popular como independiente, después de unos años de hacer auditorías para la presidenta del PP. No es que yo fuera profundamente del PP, pero había una serie de políticas económicas que el partido anunció con las que yo estaba de acuerdo, como una bajada de impuestos, aunque luego no la cumplió. Y luego hizo una reforma laboral que fue una reforma del despido, no una reforma para crear empleo. Fueron una serie de cosas que no puedes evitar enjuiciar y que te llevan a preguntarte qué haces tú allí.

Pero hasta hace cinco meses no renunció a su puesto como concejal.

A partir de los dos años yo ya avisé a mis compañeros de consistorio que en cuestiones políticas no quería aparecer, pero por amistad con Marina Lozano no me fui y seguí haciendo mi labor técnica. Lo mío era la cuenta general, el presupuesto, las mociones económicas, las tasas… Mi trabajo en el Ayuntamiento se limitaba a lo que yo soy, una técnica, pero en el terreno político nada, porque no estaba de acuerdo con la tónica general del Partido Popular. No con mis compañeros de Sant Boi, que son unas excelentísimas personas.

Ciudadanos obtuvo un concejal en 2007 y lo perdió en 2011, ¿cree que volverán a tener representación en el pleno municipal?

Esta es nuestra esperanza. Las encuestas nos dan una presencia en el Ayuntamiento, pero con las encuestas tengo un cierto escepticismo porque el votante es el que va a tener la última palabra. Miremos por ejemplo lo que pasó con las elecciones inglesas, que las encuestas daban una cierta esperanza para determinados partidos y luego nada. Creo que el momento crucial será el día 24 cuando se sepan los resultados.

¿Esperan trasladar al ámbito local los buenos resultados obtenidos en las elecciones europeas de 2014 y en las autonómicas de 2012?

Esto sería una posicíon optimista, pero cada elección es distinta. El votante vota de manera diferente según sean las elecciones. Incluso el mismo votante varía de partido. En Catalunya tenemos el caso de que en el pasado había una serie de votos dirigidos a CiU en las autonómicas y, sin embargo, cuando eran elecciones generales se votaba al PSC. Hay que tener en cuenta además que nosotros hemos estado cuatro años sin presencia en el consistorio y eso se nota.

¿Con qué partidos se sienten más afines si es necesario llegar a pactos para gobernar el Ayuntamiento?

Esto es algo que lo dejo en blanco. Lo que se me ha comunicado es que esperaremos hasta el día 25 y que se verá cada caso. Las declaraciones que está haciendo el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, van en ese sentido. Cada caso se examinará y no define si se va a pactar con Podemos, con el PSC o con el PP. Vamos a esperar. Y yo digo lo mismo a nivel de Sant Boi, vamos a esperar.

¿Pero estarán abiertos al diálogo?

Mi actitud de diálogo ha estado desde el primer día. Pactemos o no, mi apertura al diálogo siempre es total, porque todos estamos en el mismo barco y con un mismo objetivo. Todos queremos el bien de Sant Boi. Aunque unos lo queramos de una manera y otros de otra, el objetivo es el mismo. No estamos para fastidiar a los ciudadanos. Si tenemos en cuenta ese primer punto, que nosotros queremos el bien del pueblo, siempre pueden encontrarse puntos de acuerdo.

¿Por qué quiere suprimir todas las empresas municipales?

Porque son una fuente de gasto y nos cuestan mucho dinero. Y, por otra parte, hay que tener en cuenta que la tendencia de la Unión Europea es la de suprimir las empresas públicas, precisamente por ser un agujero de gastos. No hablo de boquilla, yo he estado en el consejo de administración de las tres empresas municipales y he visto cómo funcionan. Por ejemplo, Coressa está hinchada de personal y la limpieza del pueblo cuesta muy cara.

¿Cómo propone que se haga la limpieza?

Habría que analizar si de otra manera resultaría más económica, como han hecho otros ayuntamientos, que han externalizado la limpieza o que la asumen ellos mismos.

¿Qué hay que hacer con el Ateneu?

El Ateneu es algo emblemático para el pueblo. La donación de Maria Girona es algo muy íntimo en Sant Boi, porque es algo que regalaron al pueblo. Y ahora tenemos los terrenos del Ateneu y los terrenos del matadero que están desperdiciados. El Ateneu se ve nada más llegar a Sant Boi, ves aquello con techados de uralita y medio derrumbado y se te cae el alma a los pies. Debería arreglarse en favor del pueblo y tener un uso público para todos, que cualquier ciudadano viera aquello como utilizable.

¿A qué destinaría el inmueble?

Pues en favor del pueblo se puede hacer una sala polivalente que tuviera el tamaño justo para el pueblo. Y el resto se pueden hacer unos jardines espléndidos, e incluso dependencias para el Ayuntamiento, que se está quedando pequeño.

Si Ciudadanos ostentara la alcaldía, ¿haría algún cambio en la celebración oficial de la Diada Nacional de Catalunya en Sant Boi?

Los actos son los que tienen que ser. Si se quiere hacer un homenaje a Rafael Casanova, evidentemente es algo que se tiene que hacer, sobre todo si todas las fuerzas políticas están de acuerdo. Lo único que cambiaría es que durante todos estos años, el 11 de septiembre, la bandera española no luce en el Ayuntamiento, tampoco la europea. Yo seguiría manteniendo puestas todas las banderas ese día.

 

 

 

 

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